domingo, 05 de octubre de 2008
Publicado por pauco84 @ 20:03  | Medios de comunicación
Mi principal baza para defender a Pilar Rahola es un dato objetivo: es de las pocas personas que expone y escribe bien sus argumentos en el encorsetado espacio que proporciona el artículo periodístico (y en la televisión, en combate directo con gente de altura como Josep Cuní también lo hace bien). Evidentemente, sus detractores tienen más argumentos: opina de todo y en todas partes; es visceralmente pro Israel y anti Palestina/ religión musulmana; y, por último, le va demasiado el espectáculo. Normalmente soy capaz de rebatirlos uno por uno: si sus opiniones son fundadas y coherentes, ¿por qué no puede mostrarlas donde la reclamen con este fin?; y precisamente por su papel de opinadora, ¿por qué criticarle que tenga una posición tan clara ante el conflicto árabe-Israelí?, ¿no queremos su opinión sobre este tema pero sí sobre otros?; y en relación al espectáculo, creo que el problema radica en que desconcierta su voluntad de participar tanto en los foros serios como en los frívolos.

A pesar de todo, a veces ella misma me lo pone difícil, como ha sucedido hace poco por su colaboración en el programa de Jordi González La Noria. Resulta que el programa ha tenido el mérito de crear un nuevo personaje mediático (aunque ellos dicen que el personaje ya era mediático per se -¿?- y se llenan la boca diciendo que "tenía entrevista", lo cual les hace muy periodistas): a grandes rasgos, se trata de la pareja de un tipo que ha dado una paliza a otro que ahora se está muriendo. El programa paga a la mujer en cuestión y así empieza todo. Pues bien, Pilar Rahola no sólo participó en esta entrevista, que no lo fue porque no podía serlo, sino que luego se prodigó en diferentes medios explicando y justificando su participación (¡Rahola es la noticia!). Pilar, me has decepcionado.

Aún así, sigo leyéndola y hoy mismo me ha regalado una perla en su artículo dominical de La Vanguardia. Trata del debate sobre el uniforme (o la bata) en las escuelas. En este caso, estoy de acuerdo con ella y le agradezco la claridad de sus argumentos. De nuevo tengo un motivo para defenderla. Espero que dure.

El link del artículo:

 
http://www.lavanguardia.es/lv24h/20081005/53554351374.html


Tags: Rahola, La Noria, La Vanguardia, uniforme escuelas